Mikel-Ismael Tomas- (R)
- Ismael Tomas
- 17 abr 2022
- 2 Min. de lectura
Mikel estaba prácticamente sin sentido. Había sido rescatado de un aparatoso accidente. En un descuido perdió el control de su vehículo precipitándose por un acantilado. Afortunadamente, este no era muy profundo y a su vez, por suerte, a mitad del escarpado se encontraba sobresaliendo una gran roca en la que el coche quedó trabado, sin llegar a caer casi la mitad del precipicio.
El equipo de salvamento, tras recibir la señal de alerta que envió el satélite al centro de emergencia, pronto salió en su busca. El mismo vehículo, a través de su sistema de localización y autoayuda había mandado una señal de auxilio.
El banco de datos había reconocido a Mikel y ya estaba proporcionando en el hospital de la población más cercana, todos sus datos personales así como las claves de acceso a toda la documentación de su historial médico, enviando también a la ambulancia las rutas más idóneas para el traslado del herido
Lo único que no había sido facilitado al hospital era el alcance de la gravedad de lesiones que pudiera presentar. Este dato tenía que ser facilitado por el equipo médico que lo rescataba. Era un dato que se escapaba al satélite.
En la ambulancia, no comprendía nada, no acertaba a saber porque se encontraba en su interior, ya que a la vez, tampoco recordaba nada del accidente. En su cabeza no era capaz de ordenar el caos de sensaciones que tenía, tampoco la luz cegadora de los focos que se hallaban en el techo le permitían pensar con claridad.
Mikel formaba parte de la mayoría de población que estaba totalmente controlada.
Afortunadamente, el microchip que llevaba implantado bajo la piel del cráneo, no había sufrido daños. Tampoco estaba deteriorado el código QR que llevaba tatuado en el lado derecho a mitad del cuello.
Estos eran los controles que se habían implantado desde el año 2046, de tal modo que cualquier persona era reconocida de inmediato, prácticamente allá donde estuviera.
Las ciudades estaban llenas de cámaras lectoras de códigos QR y de sensores para la lectura de los microchips. Fuera de estas, un gran número de satélites detectaban también cualquier movimiento, diferenciando y dando aviso a la central de datos de alguna acción no correcta.
Era una vigilancia total y absoluta de toda la población que, por una parte era beneficiosa como en este caso, pero también era totalmente perjudicial para la libertad de las personas.
Como era obvio, algunas zonas rurales eran terrenos prohibidos, estrictamente vigilados y cercados para evitar incursiones, seguramente porque eran puntos ciegos para estos controles.
Mikel había salvado su vida gracias a que tanto él como su vehículo en ese momento estaban vigilados.
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Hola, Ismael. Coincido con las demás opiniones en cuanto a que tu relato parece muy frío, y esto lo atribuyo al exceso de uso de adverbios terminados en “mente” ( ocho), lo cual es demasiado para un relato tan corto. Checa en internet lo que la mayoría de prestigiados escritores opinan al respecto: lo consideran “el recurso de un escritor con poca imaginación para describir una situación”. En particular, García Márquez atribuye gran parte del éxito de Cien Años de Soledad, a que en toda la novela solo utilizó una vez este tipo de adverbios; cosa nada fácil, pero que da mucha “elegancia” al escrito. Aparte de esto solo noté un par de tildes faltante. Enhorabuena, mucha suerte y u…
Hola Ismael:
Desde luego, en este previsible futuro se cumple el refrán: "No hay mal que por bien no venga". Mikel salva su vida, en cambio todos pierden la libertad. Es un interesante planteamiento de como se pueden utilizar pequeñas ventajas como cebo para atraparnos.
Coincido con José Luis en que el relato es un poco frio. El protagonista no participa, solo es testigo.
Saludos, nos seguiremos leyendo.
Ismael Tomas:
Conciso y claro relato descriptivo de situaciones futuras que se prevén con el avance de la tecnología; un poco desalentador, porque muestra un extremo control de las personas por el sistema, sea este el que sea.
Le falta un nudo central, pero eso no tiene que ser norma inviolable.
Observaciones de forma:
perdió el control de su vehículo precipitándose por un acantilado - El gerundio no se puede utilizar para futuro - lo correcto sería algo como perdió el control de su vehículo y se precipitó por un acantilado.
se encontraba sobresaliendo una gran roca - Otro uso poco elegante del gerundio - bastaba con decir sobresalía una gran roca.
tampoco la luz cegadora de los focos que…