Truza y Ona - Amadeo- (R)
- Amadeo
- 18 ene 2023
- 2 Min. de lectura
Había una vez en un país amigable, un bosque que era visitado por turistas ya que los árboles grandes y los pequeños, ofrecían sombras refrescantes y frutos sabrosos, también había simpáticos pastizales que eran peinados por las brisas y flores multicolores dispersas a las veras de las sendas y así, entre todos, completaban el decorado del paisaje encantador.
Los animales que allí vivían eran muchos, grandes o pequeños de cuatro patas, aves con alas enormes o insignificantes e insectos… algunos molestos. Los turistas eran alertados por lejanas posibilidades de presencias de fieras atacantes.
En ese bosque vivían dos amigas de la infancia que pasaban casi todo el día jugando entre ellas. No hablaban el mismo idioma, pero sí se entendían muy bien con el intercambio de miradas y de gestos propios. Eran una avestruza, llamada Truza y una mona, llamada Ona.
Durante las noches descansaban junto a sus padres y hermanos y de día se visitaban y competían en carreras de velocidad, o trepaban a grandes piedras, algunas difíciles de escalar y más aún de bajar, también jugaban a las escondidas, el juego preferido por ambas y a veces una de ellas permanecía horas sin moverse hasta ser descubierta por la otra.
Un día muy caluroso y soleado, cuando Truza estaba escondida atrás de dos troncos enormes de árboles con pocas hojas otoñales y vio a lo lejos pequeñas llamas que quemaban, por partes, el pastizal seco. Alarmada salió del escondite y al encontrarse con Ona, escuchó de su amiga:
—¡Hay olor a humo!
—¡Si! Yo vi llamas y humo. Están lejos, pero vienen hacia donde dormimos, hacia donde yo ya hice un nido y justo ayer comencé a empollar mi primer huevo.
—¡Vamos para allá… para no quemarnos! —exclamó Ona, preparándose para correr y salvarse,
Truza la siguió aleteando para hacer pasos más grandes con sus patas largas, pero no podía alcanzar a su amiga. Ona, llegó a una roca redonda, se trepó y en puntas de pie, gritó:
—Veo cerca el fuego y más atrás, cenizas y algunos carbones… Apurémonos —pero le costaba bajar por miedo a caer y golpearse.
Truza llegó y entre aleteos y empujones ayudó a su amiga a bajar sin lastimaduras y, sin esperarla corrió hacia su nido.
Cuando Ona llegó, vio a Truza intentar con su pico, hacer rodar el enorme huevo para alejarlo de las llamas que avanzaban hacia ella.
—¡Dejame a mí! Lo tomo con cuidado con mis manos y corremos hasta el arroyo, lo cruzamos y nos salvamos. ¡Vamos! —dijo la mona en acción.
Corrieron con agilidad hasta que finalmente cruzaron el arroyo por la parte ancha y poco profunda, por donde el fuego no podría avanzar. Con cuidado Ona depositó el huevo sobre pastos tupidos y suaves. Ambas se miraron con agradecimiento.
—Debo hacer un nuevo nido, para empollarlo y esperar a mi hijo —dijo Truza.
—Yo creo estar embarazada… esperaba estar segura para decírtelo, amiga —confesó Ona.
Ambas se abrazaron, cubriéndose con las alas de Truza y los brazos de Ona, como si fuera con una manta protectora eterna.
Moraleja
Ayuda a quienes lo requieran, pues algún día tu podrías necesitarla. Nunca desprecies la ayuda de nadie. Ayuda y te estarás ayudando.
*
Hola Amadeo, me gustó la fábula de Truza y Ona.
La historia es interesante, describes un lindo paisaje con muchos animales.La moraleja es de destacar, porque en estos tiempos que corren nos hace falta mostrar más empatía por los seres que nos rodean.
Solo podría sugerirte que busques más información sobre el avestruz que es un ave corredora y no vive en los bosques.
Recibe un afectuoso saludo de Esther(este mes no participé.
Saludos Amadeo soy PROYMAN1 tu vecino del 3 y en primer lugar te doy las gracias por haber leído mi cuento las observaciones que me dices las tendré en cuenta para los proximos,leyendo tu fabula estoy totalmente de acuerdo con la moraleja que escribes a lo mejor a los humanos nos iría mejor si la aplicamos .La observaciones técnicas las dejo apara los compañeros.
Confío en seguir leyéndonos.
Buenas Amadeo,
Como dicen los compañeros la fábula es bonita y, además de la moraleja que indicas, creo que también sería a destacar el valor de la amistad y de compartir la vida juntos, como hacen tus protagonistas al iniciar esa nueva etapa como madres unidas tras superar la adversidad.
En cuanto a temas formales creo que me afecta un poco el que me parece que somos de diferentes países por lo que hay expresiones que me resultan raras pero no las indico por este motivo. Sí te destacaría dos cosas, la puntuación en algunos casos creo que se podría modificar para hacer más ágil y ordenada la narración, por ejemplo en "escalar y más aún de bajar. También jugaban…
Hola, Amadeo:
Gracias por esta bonita fábula de Truza y Ona, dos personajes muy distintos, y de nombres divertidos, con una envidiable amistad que les servirá para salir de un peligro cierto.
El cuento se lee de un tirón y la moraleja final es fácilmente comprensible hasta para los más pequeños.
La descripción del bosque me parece importante, porque explica como de lo más idílico podemos pasar a una situación extrema, como lo bello puede tornarse en espantoso. Quizá algún turista que visitó ese paraje, no tuvo las precauciones para protegerlo.
“Había una vez en un país amigable, un bosque que era visitado por turistas ya que los árboles grandes y los pequeños, ofrecían sombras refrescantes y frutos sabrosos, también…
Hola Amadeo, gracias por tus comentarios a mi fábula. Me gustó el juego de los nombres, y el tema de las amigas ayudándose entre ellas. Lo único es que al inicio nos dices que no podian hablar el mismo idioma, pero al final entablan conversación.
Saludos
Wanda